Celebracion de Nuesta Señora de Guadalupe

El sábado 12 de diciembre, nuestra parroquia celebro con gran alegría y devoción la conmemoración de la aparición de nuestra Virgen de Guadalupe.  La celebración fue iniciada en la escuela de la parroquia por nuestro sacerdote Daniel Malaver, quien nos enseñó un poco a cerca de la bella historia de la aparición de la Santísima Virgen a Juan Diego.  Procedimos con una corta procesión de la escuela de la parroquia a el templo para dar inicio a la misa.  Fue un misa muy especial con niños vestidos en trajecitos típicos y también algunos adultos.  La Virgen de Guadalupe fue homenajeada al final de la misa por un mariachi Mexicano.  Concluimos la celebración en el Williansburg Room con riquísima comida típica Mexicana y rifas.  Se pudo notar la alegría de nuestros feligreses en el compartimiento. 


 
La Virgen morena Corría los primeros días de diciembre del año 1531 cuando el indio Juan Diego caminaba por el cerro. Primero escuchó una serie de cantos de aves, que parecían un coro de niños, después vio un resplandor y se le apareció ante él una mujer morena muy bonita. La mujer le pidió que fuera a ver al Obispo, en ese entonces Fray Juan de Zumárraga, y le expresara su deseo de que se construyera un Templo en su nombre en el cerro del Tepeyac. Pero el Obispo no le creyó. Sin embargo, para asegurarse de que no se estaba equivocando, le pidió a Juan Diego que regresara al día siguiente. Al día siguiente regresó y el Obispo, después de hacerle varias preguntas, le pidió que le lleve alguna señal, una prueba de que la aparición era cierta.

     

Juan Diego volvió a encontrarse con la mujer y le comentó lo que el Obispo le había pedido. La Virgen le dijo a Juan Diego que regresara al día siguiente, pero el indio no pudo porque se había quedado todo el día junto a su tío Juan Bernardino que se encontraba a punto de morir. Juan Diego salió a buscar a un sacerdote para que preparara a su tío para la muerte, pero en el camino se le apareció nuevamente la Virgen. En pocas palabras, la mujer le dijo que no tenga miedo y que fuera a la punta del cerro a cortar unas flores; un consejo bastante extraño teniendo en cuenta que esa época del año no había flores en ningún sitio. Juan Diego las encontró, las cortó y las guardó en su manto; bajó y la Virgen las tomó en sus manos y le pidió que se las llevara al Obispo en señal de su petición. 

Juan Diego llevó las flores al Obispo, y le contó todo lo que había oído y visto. Ya tenía la prueba y estaba seguro de que le iban a creer, pero grande fue la sorpresa cuando al desplegar el manto se dio cuenta que las flores no estaban, en su lugar el rostro de la Virgen yacía impreso en la tela.

Sin más dudas, el Obispo mandó construir un templo en el nombre de la llamada Virgen de Guadalupe, en esa época también fue conocida como Tonantzin o madre de todos los Dioses. Al llegar a su casa, Juan Diego pudo presenciar el primer milagro de la Virgen morena: su tío Juan Bernardino se había curado.